Cuando un paciente me pregunta si necesita cirugía para el glaucoma, primero necesitamos responder dos preguntas: ¿cuánto debemos bajar la presión de su ojo para ayudar a proteger su visión? ¿El tratamiento actual está consiguiendo ese resultado?
La decisión depende del daño causado por el glaucoma, de cómo ha evolucionado y de las circunstancias de cada persona.
¿Cuándo empezamos a hablar de cirugía?
Una sola medición de la presión del ojo no basta para decidir si necesitas cirugía. Realizo una revisión ocular completa y comparo tus estudios con los anteriores para identificar si el glaucoma está avanzando. Estos estudios son la tomografía permite evaluar el daño en las fibras del nervio óptico, y el campo visual que ayuda a identificar qué zonas de tu visión están afectadas y en qué grado.
También considero qué tratamientos se han utilizado, cuántas gotas necesita la persona y si le provocan molestias o le cuesta aplicarlas. La salud general, las actividades diarias y la posibilidad de seguir los cuidados después de la operación también influyen en la decisión.
Podemos considerar cirugía cuando:
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- El glaucoma sigue avanzando a pesar del tratamiento.
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- La presión permanece por encima de lo que ese ojo necesita, aun con el tratamiento que la persona puede tolerar.
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- Mantener el tratamiento con gotas resulta difícil y otras opciones no ofrecen el control necesario.
Tener glaucoma no significa, por sí solo, necesitar cirugía.
¿Qué es PRESERFLO y cómo funciona?
PRESERFLO MicroShunt es un pequeño tubo que ayuda a reducir la presión del ojo. Se utiliza en pacientes seleccionados con glaucoma de ángulo abierto, un tipo de glaucoma en el que la salida natural del líquido del ojo está abierta, pero no drena lo suficiente.
El ojo produce continuamente un líquido llamado humor acuoso. Si ese líquido no sale adecuadamente, la presión puede aumentar.
PRESERFLO crea una nueva vía de salida: lleva parte del líquido desde el interior del ojo hasta un espacio debajo de la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo. Allí se forma una pequeña zona de drenaje, llamada ampolla de filtración, desde donde el líquido se absorbe.
¿En qué pacientes considero PRESERFLO?
En mi práctica, PRESERFLO es una de las opciones que prefiero en pacientes seleccionados cuando necesito crear una nueva vía de drenaje para controlar la presión.
Puedo considerarlo cuando las gotas o el láser no han sido suficientes, o cuando estimo que los procedimientos que actúan sobre el drenaje natural del ojo no permitirían alcanzar la presión que necesitamos. No es necesario haber pasado por todos los tratamientos: la elección depende del daño existente y del control que requiere cada ojo.
Antes de recomendarlo, reviso si hay inflamación, cirugías previas o características que puedan aumentar el riesgo de complicaciones. También valoro el estado de los tejidos donde se colocaría el implante, porque la cicatrización influye en su funcionamiento.
En otros tipos de glaucoma mi elección puede ser distinta. Por ejemplo, en el glaucoma neovascular, en el que aparecen vasos sanguíneos anormales que dificultan la salida del líquido, con frecuencia considero un dispositivo de drenaje como una válvula.
El procedimiento se elige por lo que necesita el ojo y por las condiciones de la persona.
¿Cómo se compara con otras opciones?
El láser SLT busca mejorar la salida del líquido a través del drenaje natural del ojo, sin colocar un implante. Puede ser útil en determinados pacientes, pero no siempre logra la reducción de presión necesaria.
Las cirugías como GATT también actúan sobre el drenaje natural. PRESERFLO funciona de otra manera: crea una vía alternativa para que salga el líquido.
La trabeculectomía también crea una nueva salida, pero lo hace mediante una abertura en los tejidos del ojo, sin utilizar este pequeño tubo. Puede conseguir presiones más bajas que PRESERFLO, algo relevante cuando el glaucoma requiere un control especialmente estricto. Ambas cirugías necesitan seguimiento cercano y pueden requerir ajustes durante la recuperación.
Los dispositivos de drenaje, como las válvulas, son otras alternativas que considero según el tipo de glaucoma, las cirugías previas y el estado del ojo.
No hay una opción que sea la mejor para todos. La comparación útil es cuál tiene más posibilidades de alcanzar la presión que necesitas y qué riesgos implica en tu caso.
¿Cómo es la operación y qué ocurre después?
La cirugía se reliaza bajo anestesia local y sedación para ayudar a que la persona esté cómoda.
El implante se coloca habitualmente en la parte superior del ojo, debajo de la conjuntiva y cubierto por el párpado superior. Un extremo queda dentro del ojo y el otro en la zona donde drenará el líquido.
Después se necesitan gotas y revisiones frecuentes, especialmente al inicio, para medir la presión y vigilar la cicatrización. La recuperación y las revisiones forman parte del tratamiento: si los tejidos cicatrizan demasiado y dificultan el drenaje, puede ser necesario intervenir para mejorar su funcionamiento.
Algunas personas pueden reducir o suspender las gotas para el glaucoma; otras necesitan seguir utilizándolas. También puede ser necesario realizar otro procedimiento si no se alcanza el control esperado.
¿Qué riesgos debo conocer?
Los riesgos incluyen presión demasiado baja, presión que no disminuye lo suficiente, inflamación, sangrado, infección y problemas de cicatrización o del implante. Algunas complicaciones pueden afectar la visión o requerir otra intervención.
La valoración previa ayuda a identificar los riesgos de cada ojo y a elegir el procedimiento más adecuado, pero no puede eliminarlos por completo. Antes de operar, explico qué beneficios esperamos y qué complicaciones debemos considerar en ese caso.
Preguntas frecuentes
¿PRESERFLO cura el glaucoma?
No. Su objetivo es reducir la presión para disminuir el riesgo de que el daño avance. No recupera la visión perdida por glaucoma y, aunque la presión quede controlada, es necesario continuar con las revisiones.
¿Podré dejar todas las gotas?
Es posible reducirlas o suspenderlas, pero no se puede garantizar. Depende de la presión que alcance el ojo, de la meta que necesitamos y de cómo evolucione la cirugía.
¿Puedo operarme de catarata al mismo tiempo?
En algunos pacientes se pueden combinar las cirugías; en otros conviene realizarlas por separado. Para decidirlo, considero cuánto afecta la catarata a la visión y qué control necesita el glaucoma.
¿Y si ya me hicieron otra cirugía de glaucoma?
Una cirugía previa no descarta automáticamente otra operación, pero puede cambiar las opciones. Necesito revisar qué procedimiento se realizó y cómo están actualmente los tejidos del ojo.
Valoración de cirugía de glaucoma en Tijuana
En Clarity Eye Clinic, la valoración comienza por conocerte y entender cómo está tu visión. Además de revisar la presión de tus ojos y el daño causado por el glaucoma, tomamos en cuenta tu salud actual, los medicamentos que utilizas, tus actividades diarias y tus posibilidades de acudir a las revisiones y seguir los cuidados después de la cirugía.
Si la presión de tu ojo no está controlada, el glaucoma sigue avanzando o ya te recomendaron cirugía, te explicamos las opciones, sus beneficios y sus riesgos. La propuesta se adapta a lo que tu ojo necesita y a tus circunstancias actuales, para que puedas tomar una decisión informada.
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Revisión médica y autoría: Dra. Mónica Saucedo Ulloa, especialista en glaucoma y segmento anterior, Clarity Eye Clinic, Tijuana. Conoce su trayectoria.
Fuentes para la revisión médica